lunes, 14 de diciembre de 2009


PIRINEOS SUR WINTER

Arranca una nueva edición de Pirineos Sur, lo raro es que estamos en diciembre, tras 17 años de trayectoria, este longevo evento abre la edición denominada Winter, que se desarrollará durante algunos fines de semana de febrero y marzo de 2010, en la estación de esquí de Formigal (Huesca).

http://www.heraldo.es/noticias/detalle/pirineos_sur_winter_marcara_febrero_marzo_una_nueva_apuesta_sonora_formigal.html

Este tradicional festival, que a lo largo de todos estos años a crecido gratamente en oferta y también en demanda, tiene como eje de atracción el ambiente que se genera en torno al festival y como principal publicidad el boca-oreja, el pueblo de Sallent se llena de colorido ambiente hippie, hay un improvisado y multitudinario camping, paella incluida, el mercadillo es de los más variopinto y animado y el lago ofrece el deseado "sol y playa" en el mes de julio.

Aún teniendo en cuenta el éxito de trayectoria del festival, considero que necesita evolucionar, innovar, quizá sea su éxito el que no le ha hecho repensarse, perdo desde luego este nuevo formato Winter no me parece la mejor forma, considero que está rompiendo la simbología que ha creado durante todos estos años el autentico Pirineos Sur, tanto las fechas como los horarios de los eventos como el lugar en el que se desarrollan, indican claramente que va dirigido a los esquiadores, una estrategia comercial del Grupo Aramón, legitima, por supuesto, pero que rompe la filosofía festivalera.

viernes, 11 de diciembre de 2009


Modelos de políticas culturales ante la crisis

Hace un tiempo se publicó un artículo en El País sobre las repercusiones de la crisis financiera en las instituciones culturales estadounidenses. Muchas veces había oído que en Estados Unidos la cosa funcionaba porque las instituciones culturales no dependían de la financiación pública, que los planteamientos de empresa imponían la optimización de recursos y que los múltiples mecenas privados cubrían los posibles déficits.

Sin embargo, en un país en el que cae Lehman Brothers por qué no iba a caer ninguna organización cultural consolidada. Las principales aportaciones a museos, óperas y fundaciones venían precisamente de los sobresueldos de los ejecutivos que han hundido el sistema financiero internacional, que veían en este sector un modo elegante de obtener beneficios fiscales.

Pero al llegar la crisis y comenzar a peligrar algunas de esas comisiones, las donaciones han caído con lo que (como se explica en el artículo) son ya abundantes los anuncios de recortes e incluso los visos de quiebra y el paro en el sector artístico se ha disparado (compárese con las tendencias 3 años antes).

Ahora se busca corregir la situación, y como muestra también El País muchos se han acordado de las políticas de refuerzo de los años 30 o han dirigido sus miradas a modelos europeos. Como se menciona en el artículo citado al comienzo, algunos senadores han propuesto un plan de salvación para las artes similar al financiero. Incluso se recogen firmas para la fundación de una Secretaría de Artes, aunque esta iniciativa venía planteándola Quincy Jones (entre otros) desde hacía ya unos años.

Por supuesto, fomentar el mecenazgo es aconsejable y un deber para los poderes públicos, estableciendo las regulaciones necesarias que eviten prácticas fraudulentas y desequilibrios excesivos en los repartos de las donaciones. Que este tema se trate fuera de los círculos de debate habituales de la gestión cultural como la revista financiera PODER nos muestra que este es un tema al que se le debe prestar mayor atención en un período en el que muchos hablan de cambiar los modelos económicos.

jueves, 10 de diciembre de 2009


Alta cultura, cultura europea y conflicto social

Pau Rausell Köster expone en el comienzo de su libro Cultura. Estrategia para el desarrollo local que la cultura no es buena per se, y que cultivar la cultura y las artes no nos tiene porqué hacer mejores personas. Los Medici y los Borgia son perfectos ejemplos de ello. Aunque se pueden rastrear conflictos más cercanos generados a partir de roces culturales.

Yo tenía intención de comentar aquí el uso de las políticas culturales en zonas de conflicto, que no siempre es para fomentar la paz y la cohesión sino al contrario; pero como de eso ya habló Nuria Arbizu y ayer encontré un artículo en el diario El País también aplicable a este razonamiento dejaré el Ulster para otro día.

El 7 de diciembre se inauguraba la temporada en la Scala de Milán. Lo más alto de la alta cultura. La ópera reúne siglos de arte europeo en su más alta expresión, uniendo literatura y música, código teatral y un marco de artes visuales.

La obra era la que algunos consideran el mejor ejemplo de cultura europea, compuesta por un francés con libreto en italiano basado en el relato (de otro francés) que se desarrolla en España, Carmen. Además en este caso el director musical era Daniel Barenboim, que también porta medio mundo entre ascendencias y nacionalidades.

La obra fue un éxito, irregular, con muchos aplausos para la música y notables indignaciones ante la puesta en escena. Pero lo más reseñable es que a la entrada del teatro se manifestaban ciudadanos contra los asistentes al evento. Si tenemos en cuenta que las entradas costaban en tre 50 y 2000 euros y que un espectador convencional gasta notablemente más que el precio de la entrada (por desplazamiento, tiempo invertido, etc...), lo que el Presidente de Gabón o el de Senegal puede gastar por ir a Milán a ver una ópera seguramente producirá sonrojos.

Y sí, seguro que había más de un milanés que no fuera millonario y seguro que son muchos los que hubieran podido pagar 50 euros por la entrada, claro que la imagen de terreno exclusivo para las castas altas supone una ofensa para otros milaneses en paro o con sus sueldos mermados y que ven cómo inmigrantes que son admitidos en las escuelas son desalojados después de sus casas por excavadoras (hecho que merece un análisis aparte).

miércoles, 9 de diciembre de 2009


Olha que coisa mais linda...

Gran debate el planteado en Brasil. El gobierno de Lula, el Partido de los Trabajadores (PT), ha decidido ofrecer a todos los trabajadores que ganen menos de 1500 reales (800 €) un "vale cultura" por valor de 50 reales (18 €)para que lo gasten en una actividad "cultural". Hasta aquí todo parece ir bien: un disco, un libro, una entrada a una sala de proyección o una revista porno en condiciones. ¡Una revista porno! El debate lo ha planteado el senador del PT Augusto Botelho, que partiendo de la base de que revistas y periódicos son cultura ha propuesto al resto de señorías que reflexionen con tranquilidad sobre el tema y vean la luz. El Sr. Botelho introdujo una enmienda para que los beneficiarios del vale cultura pudieran disfrutar también de éste tipo de publicaciones.

La noticia, extraída de la edición digital del diario El País ( http://www.elpais.com/articulo/cultura/Brasil/debate/pornografia/cultura/elpepucul/20091208elpepucul_5/Tes ), está ilustrada con la portada de la edición brasileña de Playboy. ¡Qué decepción! Yo estaba pensando en pornografía de verdad y no en una revista con garotas retocadas con Photoshop y artículos con pedigrí intelectual. Pero ponernos de acuerdo con qué es pornografía y qué no va a ser difícil. El Ministerio de Cultura brasileño reflexionó sobre qué tipo de semanarios y revistas podía ser culturales y lo dejó por imposible.

Aplaudo el debate e incluyo en la discusión al llamado cine para adultos. ¡Eso sí es una industria ¿cultural?! Y además no necesita de protección para su excepción cultural (ver datos económicos sobre su situación en España).

Yo me mojo, perdón, me posiciono: el porno es cultura, sin lugar a dudas.

Fernando Cuadrado.

miércoles, 18 de noviembre de 2009


Innovación en la cultura.

Os recomiendo un libro muy interesante: "La innovación en cultura. Una aproximación crítica a la genealogía y usos del concepto".

A continuación una reseña sacada directamente de la web de Traficantes de Sueños: http://www.traficantes.net/index.php/trafis/editorial/catalogo/coleccion_mapas/innovacion_en_la_cultura_una_aproximacion_critica_a_la_genealogia_y_usos_del_concepto

El concepto de innovación ha traspasado todas las fronteras disciplinares para ser la brújula del nuevo capitalismo del conocimiento. Nacido en su acepción moderna de las entrañas de la producción industrial con el fin de entender y promover nuevos ciclos económicos (Schumpeter), es ahora requerido como el principio y fin de todo ámbito social que se quiera competitivo. En este triunfo, reside sin duda la proclamación de la innovación como la clave del éxito en una economía globalizada. Este libro descompone, con precisión médica, la "traducción a la cultura" de este término económico. La historia de las vanguardias, la teoría económica, nociones como arte, creatividad o cooperación, las políticas culturales (siempre destinadas a producir crecimiento económico "por medios culturales") y mucho más se dan cita en esta investigación que apunta sobre uno de los principales debates acerca del futuro tanto de las formas capitalistas, como de lo que propiamente llamamos cultura. El propósito último es comparar los distintos métodos de "poner a producir" la cultura, con el fin de optar por aquél que, sin olvidar los viejos valores asociados a la misma, permita emancipar la innovación de las formas de apropiación a las que ahora se ve sometida.

YProductions

, es una productora cultural que realiza labores de producción, investigación y formación desde el año 2003. A partir del presupuesto de que la cultura es un espacio de producción de conocimiento, YP se presenta como una plataforma que investiga sobre cultura desde el propio trabajo cultural. Las lineas del trabajo desarrolladas hasta ahora comprenden: la economía política de la cultura, el trabajo en las industrias creativas, la investigación, la crítica cultural y las políticas públicas dirigidas sobre estos ámbitos.

Espero que sea de vuestro interés.

Ci vediamo.

Fernando Cuadrado.

viernes, 6 de noviembre de 2009


Manifiesto por la Cultura en Aragón.

Reproduzco el Manifiesto por la Cultura en Aragón que he recibido por e-mail. Creo que está redactado por Alfonso Plou, dramaturgo aragonés.

 
Malos tiempos para la lírica

“Ya sé que sólo agrada
quien es feliz. Su voz
se escucha con gusto. Es hermoso su rostro.”

Bertolt Brecht

Como decía el poema de Bertolt Brecht parece que se avecinan “Malos tiempos para la lírica”. Tampoco debe sorprendernos, con la que está cayendo, pero no debe dejarnos indiferentes.  En tiempos de crisis y tribulaciones la cultura no debe tener un menor peso sino un mayor grado de compromiso e implicación. Y aunque nuestros políticos y representantes institucionales van refiriéndose a nosotros con mayor frecuencia como los generadores de la identidad y el cuarto sector económico; y aunque los estudios socioeconómicos van recogiendo cifras que colocan nuestra actividad como una de las de mayor futuro y mejor inversión productiva, a la hora de los recortes presupuestarios la cultura, junto con la investigación, parecemos ser el lugar más propicio donde meter la tijera.

Una vez más pasamos a ser las artistas de la gorra. Una especie de pedigüeños a los que echar mano en celebraciones, eventos y fastos varios. Sin pensar que podemos y, de hecho, muchas veces somos la inversión productiva que genera mayor valor añadido. Ahora que ya sabemos utilizar el lenguaje de los banqueros, que de ser los mayores cantantes del mercado libre han pasado a ser los primeros receptores del dinero público, podremos permitirnos decir que recortar los presupuestos institucionales de la actividad cultural no es sino un flaco favor, no sólo a los artistas que no vivimos del aire, sino a la situación económica de la sociedad en el futuro.

¿Cómo queremos aspirar a ninguna capitalidad cultural o situarnos frente al mundo en un nuevo marco socioeconómico, sostenible y creativo, si no se mantienen las pequeñas líneas inversoras que se habían ido consolidando en los presupuestos? ¿Qué espacio nos queda si alo poco con lo que se contaba se le quita un 30%? ¿Es social, política, económica y culturalmente competente abocar a un sector en ciernes, generador de una creciente riqueza estructural y material, a su desmantelamiento y desaparición?

Los tiempos de crisis son necesariamente tiempos de reflexión, un espacio temporal en el que las personas o las sociedades nos acabamos enfocando hacia nuevas perspectivas. Es por ello que el consumo cultural aumenta en periodos de aflicción. Por todo ello es el momento de que las instituciones hagan una mayor, y no una menor, apuesta por la cultura porque, parafraseando el poema de Gabriel Celaya, somos “un arma cargada de futuro”.

domingo, 1 de noviembre de 2009


Presentación.

Hola a todos.

Toñi Nadal, Joseba Acha y yo, Fernando Cuadrado, hemos creado éste blog con la intención de que se convierta en una herramienta de trabajo durante el Master de Gestión de Políticas y Proyectos Culturales 2009-2010 de la Universidad de Zaragoza. En él publicaremos los trabajos que realicemos en común durante el curso y reflexionaremos sobre el mismo desde una perspectiva crítica. Estáis invitados a participar con vuestros comentarios e ideas.

Sed bienvenidos.